viernes, 22 de septiembre de 2017

Llevando el nombre de Ubrique por doquier

Fernando Arellano, S.J.




Por Esperanza Cabello

Hemos estado muy entretenidos haciendo una búsqueda muy curiosa, a nuestro entender. Hemos tratado de reunir el máximo número posible de datos de todos aquellos frailes y religiosos que, siendo naturales de nuestro pueblo y habiendo estado en el Convento de Capuchinos, tomaron el nombre de Ubrique y fueron conocidos en muchos lugares muy diferentes del mundo, sobre todo durante el siglo XVIII.
De Ubrique son por todos conocidos fray Buenaventura de Ubrique, el religioso capuchino que colocó las tres cruces de nuestro pueblo, la de la Viñuela, la del Tajo y la del Benalfí; fray Leopoldo de Ubrique, el Obispo Panal, que plantó cara al dictador Trujillo en la República Dominicana; fray Sebastián de Ubrique, concido por sus libros, fundamentalmente el dedicado a la Historia de Ubrique y la biografía del Beato Diego. Por cierto, que el Beato Diego, de procedencia tan disputada, también podría haber sido "de Ubrique".
Pero además de estos ubriqueños reconocidos, hemos encontrado otros muchos, algunos de ellos muy renombrados.

1.- FRAY DIEGO AGUSTÍN DE UBRIQUE. Citado en la Introducción a la Venezuela Prehispánica. Era misionero en la zona de Bobare en 1748.


FRAY PEDRO DE UBRIQUE. Citado en El Estado de la Misión que expuso al obispo de Caracas en 1758.


FRAY PEDRO DE UBRIQUE, que proporcionaba libros a los caraqueños en 1756; libros procedentes de Cádiz que llegaban a Venezuela en grandes navíos.

 Mezclado y sospechoso. Movilidad e identidades. España y América, siglos XVI y XVIII
Gregorio Salinero



FRAY VENTURA DE UBRIQUE, instalado en Ronda, que llevó a esta ciudad en 1734 la imagen de la Divina Pastora. 



Historia de la Muy Ilustre Y Muy Leal Ciudad de Ronda


FRAY LORENZO DE UBRIQUE (08/02/1941-04/04/1943 en Barahona)
(Historia del desarrollo de Barahona, por Óscar López Reyes)

FRAY JUAN DE UBRIQUE, citado por Fray Ambrosio de Valencina en  la "Reseña histórica de la Provincia Capuchina de Andalucía" en 1908.

FRAY FÉLIX DE UBRIQUE, REVERENDO PADRE LUIS ANTONIO DE UBRIQUE Y PADRE BARTOLOMÉ DE UBRIQUE, citados por Fray Ambrosio de Valencina en "Los Capuchinos de Andalucía en la Guerra de la Independencia", en 1910.

FRAY PEDRO DE UBRIQUE, FRAY TOMÁS DE UBRIQUE Y FRAY VIVENTE DE UBRIQUE (mediados del siglo XVIII) citados en "Villa de todos los santos del calabozo" en 1975.
Fray Pedro de Ubrique tenía 71 años en 1767, y 22 de misión.
Fray Diego de Ubrique tenía 72 años en 1767, y 28 de misión.


El padre FÉLIX JOSEPH DE UBRIQUE escribió "Sagrado holocausto, fervorosa víctima y ardiente sacrificio" en Cádiz en 1711

PEDRO PECADOR


Historia del ubriqueño Pedro Pecador


FRAY FÉLIX JOSÉ DE UBRIQUE, que escribió una oración fúnebre a don Manuel Ponce de León en 1715.

 
Bibliografía de autores españoles del siglo XVIII, volúmen IV

Impresos sevillanos del siglo XVIII



FRAY THADEO DE UBRIQUE, guardián, en Cabra, en 1770, de la Virgen del Mayor Dolor.

Estudios sobre el Franciscanismo

FRAY VICENTE DE UBRIQUE, misionero







En el año siguiente de 1740 el padre Fray Vicente de Ubrique hizo una entrada para la reducción de los indios gentiles y recaudación de los que habían apostatado y hecho fuga de las misiones; y habiendo reclutado ciento y treinta soldados que comandó don Joseph de la Cruz

Padre DIEGO AGUSTÍN DE UBRIQUE



El Capitán General había nombrado cura Presidente de Guaranito al Reverendo Padre JUAN EVANGELISTA DE UBRIQUE, para que administrase los Santos Sacramentos a los indios."
Historia de la provincia de Barinas" por Virgilio Tosta. 1976


FRAY LORENZO MARÍA DE UBRIQUE Y FRAY LEOPOLDO DE UBRIQUE Obispo Panal, citados en "Hermanas Mercedarias de la Caridad en República Dominicana"



La década fundamental en la controversia de límites entre Venezuela y Colombia, 1881-1891




Diego Agustín, Pedro, Ventura, Thadeo, Pedro, Lorenzo María, Leopoldo, Juan Evangelista, Vicente, Félix José, Félix, Juan, Lorenzo, Sebastián, Pedro...
Detrás de cada uno de estos nombres, y muchos más que no constan en los libros, se esconde la vida de muchos ubriqueños que sortearon mil vicisitudes para poder ejercer sus misiones. Lejos de su pueblo, de sus familias, del mundo conocido. Y todos ellos llevaban añadido a sus nombres de pila "... de Ubrique". Llevando por doquier el nombre de su pueblo.


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jueves, 21 de septiembre de 2017

Relato de un sucedido que no es ejemplar

Ubrique 13 de Septiembre de 2017

Relato de un sucedido que no es ejemplar.-

Tal vez pudiera ser por el año 2000 cuando un familiar de buena voluntad que para llevar la limpieza de la casa contaba con la colaboración de una señora, casada y con varios hijos, me pidió le alquilase una vivienda. Esta Sra. no hablaba español, pero si admitimos que la cara es espejo del alma, la verdad es que era una mujer de facciones correctas que impresionaba favorablemente  y ¿por qué no decirlo? Aparentaba haber disfrutado en su juventud de cierta belleza. El marido que apareció con posterioridad no daba  la misma sensación .
Con su presencia vinieron las demoras en los pagos mensuales y mis reclamaciones.  En mi trato con él pude comprobar que era mendaz, adulador y ratero; parece ser que su negocio consistía en hurtar pequeños electrodomésticos y valiéndose de métodos y colaboradores de su misma calaña pasarlos a Marruecos donde los vendía.
A la vista de  ello, cuando fui informado me personé en el piso con dos testigos y  le conminé que se fuera.- Apresuróse a irse no sin antes llevarse el calentador, el bidé  y dejar colgadas las deudas.-No solo dejaba de pagar el alquiler sino que corrían la misma suerte todos los impuestos.-
Pasado algún mes de su huida, recibí la visita de los empleados del Agua informándome que en el piso aludido se había cometido un fraude consistente en puentear el contador y que lo dejado de pagar por tal ardid ascendía a varias unidades de miles de euros. Manifesté que no había hecho la trampa  y que no había defraudado a nadie. Entonces se personó el Jefe de la empresa Mixta del agua y me exigió el pago manifestando que la normativa vigente  obligaba al dueño del inmueble a pagar las deudas de las defraudaciones o deudas en  que hayan incurrido sus inquilinos.-Al final y previa intervención  del Ayuntamiento redujeron la deuda a 918.72   que para evitarme  más conflictos  satisfice.-Según este criterio, de generalizarse, si el propietario es responsable de cuantos delitos cometan sus inquilinos, cuando se  equivocase y alquilase a algún moroso, cuyo vicio se está extendiendo, no solamente pierde la renta sino que además pagaría cuanto déficit y deudas hubiera originado siendo su arrendatario.-En este caso que nos consta que robó a algún vecino, siguiendo esta lógica,  habría de pagarlo la propiedad.- Nos viene a la memoria, la luz, o su  puenteo , o la basura o sus latrocinios privados.-¿Acaso para más comodidades de la administración todos los delitos habría de pagarlos el arrendador de la vivienda .
Creo recordar de mis  lecturas que la decadencia de los pueblos está en razón directa del exceso burocrático,  que en la primera fase reviste la forma de simple incremento administrativo y que posteriormente puede acarrear una situación social grave.-
De estas acciones antisociales tenemos todos culpa;  en nuestro caso,  atenuada por el hecho que nos enteramos después de su fuga.

Firmado: Prudencio Cabezas Calvo


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lunes, 18 de septiembre de 2017

El "veterinario" de Ubrique en 1892





La Ilustración Española y Americana
13 de octubre de 1893
BNE Hemeroteca Nacional


Por Esperanza Cabello 

En esta semana hemos oído que una empresa china ha hecho publicidad de pañuelos con imágenes de doña Letizia, la reina de España, sin su consentimiento.
El caso que presentamos a continuación creemos que es similar. Una empresa de remedios medicinales publicita en 1893 un maravilloso jarabe para la dispepsia y la indigestión. La publicidad no se parece en nada a las actuales, pues se diría que estamos leyendo un artículo del periódico, de hecho el texto comienza con el título "Los que gozan de la dulce libertad" y referencias al mundo romano.
Pues bien, entre las personas que dan supuestamente testimonio de las bondades de este remedio medicinal "El jarabe de la madre Seigel", están, hipotéticamente, el veterinario de Ubrique, don Gabriel Martín, y una vecina, doña Gumersinada Parra.


El texto comienza así:




LOS QUE GOZAN DE LA DULCE LIBERTAD
                Los antiguos romanos imponían á veces á los delincuentes un castigo horrible: solían atar el criminal á un cadavér. San Pablo hace alusión á esto en el pasaje donde describe la condición del transgresor contra la moral: ¡Oh, desdichado de mí! ¿Quién me librará de este cuerpo de muerte?”
                Esto lo comprenderán los que hayan sufrido enfermedad aparentemente incurable. No les es posible separarse de ella ni desecharla. En todo tiempo y en todas partes está con ellos, formando, por decirlo así, parte de sí mismos. Si se retiran a descansar, les interrumpe el sueño: si despiertan, se encuentran siempre la repugnante enfermedad que no les abandona.





Supuesto testimonio de don Gabriel Martín




He aquí lo que otro corresponsal dice:
“Yo, Gabriel Martín, cirujano veterinario de esta población, declaro que he estado sufriendo de gastritis, acidez y mala digestión, acompañados con frecuencia de vómitos. Con ninguna de las medicinas que tomé hallé alivio, excepción hecha del Jarabe de la madre Seigel, pues desde que lo tomo me encuentro mejor, y abrigo la confianza de que me curará por completo. Declaro y firmo lo que antecede”. GABRIEL MARTÍN, Ubrique. Noviembre 16 de 1982.
 




Supuesto testimonio de doña Gumersinda Parra




Otro corresponsal nos escribe como sigue:
“Estuve  sufriendo por espacio de cinco años de una enfermedad del hígado. Los dolores de costado me atormentaban continuamente, experimentaba además fuertes dolores de cabeza y mal paladar. Me aconsejaron que tomase el Jarabe Curativo de la Madre Seigel. Me encaminé, pues, una tarde (que jamás olvidaré) haci ala farmacia de la señora viuda de Reguera, en la calle Real, y compré una botella del mencionado jarabe.
                Las primeras dosis me produjeron alivio, y después de haber continuado el remedio, desaparecieron la enfermedad y sus síntomas. Doy gracias á Dios en primer lugar, y luago á la Madre Seigel, pues hoy mi salud es inmejorable. Me suscribo de ustedes atenta S.S., Q.B.S.M GUMERSINDA PARRA.- Ubrique. Noviembre  16 de 1892 (Provincia de Cádiz.)”





Y la publicidad termina de la siguente manera:




Todos pueden tomar dicho Jarabe sin temor alguno, pues al par que es eficaz en curar, no contiene nada nocivo.
                Millares de personas en todos los países, las cuales estuvieron una vez “atadas” á la enfermedad (que es la muerte en vida), escriben sin cesar relatando cómo el remedio de la Madre Seigel les ha libertado de sus padecimientos.
Si el lector se dirige á los Señores A.J. White, Limitado, 155, calle de Caspe, Barcelona, tendrán mucho gusto en enviarle gratuitamente un folleto ilustrado que explique las propiedades de este remedio.
                El Jarabe Curativo de la Madre Seigel está de venta en todas las farmacias. Precio del frasco, 14 reales; frasquito, 8 reales.


Éste era el folleto que recibían los que escribían a la empresa:





Hemos querido documentar  que estos dos supuestos ubriqueños son reales, y el resultado ha sido sorprendente. La historia de doña Gumersinda Parra está reflejada en otras revistas de la época, en la misma publicidad, y nuestro amigo José María Gavira la recoge en su blog (en este enlace) en un anuncio de La Moda Elegante. Pero, por el momento, nada más.

En cuanto a los veterinarios de Ubrique, consultando el anuario de 1894 hemos comprobado que en Ubrique había tres veterinarios en la época; don Salvador Ayala Fernández, don Juan Jaén Angulo y don Mariano G. Martín.
 ¿Será este último nuestro veterinario publicista?
Al menos conocemos ya su primer nombre, Mariano, y tambiénsu segundo apellido, Martínez. Pero a medida que vamos conociendo datos de nuestro veterinario nos parece más raro ese testimonio sobre el remedio para las flatulencias.
Pues, además de veterinario, don Gabriel Martín, casado y natural de Castellar de Santiago, tiene inquietudes sociales muy especiales


Boletín del Gran Oriente Español
BNE



En el Boletín Oficial del Gran Oriente Español de abril de 1890 (en este enlace) vemos la solicitud de iniciación de don Gabriel Martín Martínez en la logia América (¡Qué casualidad, junto a nuestro bisabuelo Manuel Janeiro!).
En el mismo Boletín, pero en octubre de 1891, don Gabriel Martín es citado, entre otros ubriqueños, en la suscripción masónica en favor de los pueblos inundados. Su aportación es de una peseta. 

En la revista Producción, en el número extraordinario dedicado al XV Concurso Nacional de Ganadería, en 1926 (en este enlace) se cita a don Gabriel Martín Martínez como miembro del Real Jockey Club de Jerez de la Frontera. (Aprovechamos para recomendar a los amigos del mundo del caballo que echen un vistazo a esta revista, nos ha parecido magnífica.)
En cualquier caso el nombre de nuestros dos ubriqueños en varias revistas de la época, todas el mismo año: La Unión Católica, El Día,  La Época, El Correo Español, La Dinastía, El Liberal, La Ilustración Española y Americana, La Hormiga de Oro y La Moda Elegante.

Solo nos queda un paso que dar: consultar los libros de censo de la época, a ver si encontramos a doña Gumersinda y si conseguimos saber algo más de don Gabriel.


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